El invierno es la etapa más Yin o fría del año, una etapa de conservación de la energía y recogimiento. Un momento para permanecer en el presente, conectando con nuestro interior.
El invierno comienza el 21 de Diciembre, con el solsticio, y según la Medicina Tradicional China (MTC) es la etapa más Yin o fría del año, de conservación y recogimiento, donde debemos mantener nuestro cuerpo bien protegido y caliente, especialmente la zona lumbar y los pies.
En Ayurveda, el invierno tiene asociado dos doshas (energía vital): vata y kapha, cuyos efectos y duración dependerá de cada invierno. Normalmente el comienzo del invierno aún es seco, frío, con cielos despejados y mucho viento, coincidiendo con las cualidades de Vata, por lo que este dosha tiende a agravarse. A mediados y finales del invierno coincide con las cualidades del dosha Kapha, relacionado con cielos nublados, lluvias, mucha humedad y sensación de pesadez y lentitud.
Meridianos de riñón y vejiga
- Meridiano de riñón: empieza en el dedo pequeño del pie, atraviesa la planta del pie y el arco y sube por el interior de la pierna a para entrar en el torso cerca del coxis. Sigue la columna baja y se conecta con la vejiga y los riñones. Vuelve a la superficie subiendo por el abdomen y el pecho hasta acabar en la clavícula. Internamente fluye a través de hígado, diafragma, pulmones y garganta para acabar en la raíz de la lengua.
- Meridiano de vejiga: empieza en el interior del ojo, sube por la frente y atraviesa la coronilla. Una rama entra al cerebro para emerger de nuevo cerca de la escápula y descender por la parte trasera del cuerpo a ambos lados de la columna; en la columna lumbar se vuelve interna y conecta con riñones y vejiga. Otra rama, paralela a la primera, baja por el glúteo y la parte posterior de la pierna para acabar en el dedo pequeño del pie.

Evitar el frío y descansar
Para la MTC, en esta época despiertan el Riñón, vinculado con el elemento agua, y su víscera asociada la vejiga. Debemos protegernos del frío y, especialmente debemos cuidar la zona lumbar que debe permanecer caliente. Durante el invierno es recomendable calentar a diario los riñones utilizando sacos de semillas o una manta eléctrica.
Otro de los consejos es descansar y dormir bien y profundo. Necesitamos conservar la energía para que pueda expandirse en primavera, momento más yang: expansivo y de movimiento. Por lo tanto es de vital importancia no tener excesos de trabajo, evitar una alimentación poco saludable y la falta de sueño.
Un remedio cuando no se puede dormir bien es poner los pies en un barreño con agua muy caliente y sal, para neutralizar el meridiano de riñón, y sacar los pies cuando el agua se empiece a enfriar. De esta forma el Yang, que se encuentra en la parte alta de nuestro cuerpo, descenderá hacia los pies y provocará un estado de bienestar y relajación para favorecer el sueño.
Plano emocional
La emoción asociada al riñón es el miedo. En esta época es aconsejable no tener miedos infundados, o miedo a la vida, adelantándonos a acontecimientos que no han sucedido, porque disminuye nuestra confianza y nuestra energía vital. Es importante mantenernos en el momento presente, y para ello se recomienda meditar para conectar con nuestro interior y mover el cuerpo con actividades como el Yoga, Tai Chi o Chi Kung.
Además, en esta época tendemos a vestirnos con colores oscuros, negros y grises, pero esto puede agravar la melancolía y la bajada de ánimo. Por eso, desde el Ayurveda se recomienda utilizar colores cálidos como los rojos y anaranjados, sobre todo si sentimos falta de energía.

La alimentación durante el invierno
En este momento de conservación, la alimentación debe aportarnos energía nutritiva para mantenernos sanos y fuertes. Los alimentos que se recomiendan son los relacionados con el mar: pescado, mariscos y algas, también los de sabor salado (que no es lo mismo que añadir sal), es decir, los que de forma natural tienen esta condición, como las algas, la salsa de soja, o el miso. Y conviene evitar los alimentos excesivamente grasos porque favorecen la producción de flema y mucosidad, lo que dificulta la buena circulación de sangre y de le energía vital.
Ya que el color asociado al invierno es el negro, también nutren el riñón los de este color o azulados o morados como las judías azuki, berenjenas, lombarda o remolacha. También se recomienda aumentar la ingesta de legumbres y cereales integrales como el arroz rojo, el mijo y la quinoa, de raíces o tubérculos como la yuca, y de frutos secos y semillas como la nuez, las castañas y el sésamo negro.
Comer alimentos de naturaleza picante y caliente, como la canela, el jengibre y la mostaza. Y eliminar todos los alimentos fríos y crudos, priorizando las verduras al vapor o cocidas y los alimentos realizados en cocción lenta, como sopas calientes, caldos, cremas de verduras y guisos.
En cuanto a las plantas beneficiosas para el invierno, podemos utilizar el astrágalo, el ginseng coreano, el tomillo, el romero y la manzanilla, raíces como el jengibre, la cúrcuma, las bayas de Goji, y especias como el comino, el clavo o la canela.
Y algo fundamental: mejor beber agua tibia, evitando el agua fría del grifo o de la nevera, sobre todo al levantarnos y después de las comidas en infusiones, para darle calor al cuerpo.
Yoga en Invierno
Podemos optar por dos tipos de práctica. Una vigorosa, que aporte calor a nuestro cuerpo, con pranayamas que aumenten la energía solar, como respirar por la fosa nasal derecha, o la Respiración de Fuego. Y otra que busque equilibrar el segundo chakra, regido por el elemento agua y asociado con los riñones y la vejiga.

Estas son algunas posturas o asanas que podemos practicar en invierno:
- Las que inciden directamente sobre los riñones mediante la compresión: bhujangasana (cobra y las variantes de esfinge y foca), dhanurasana (arco), ckakrasana y shetu bhanda (puente y medio puente).
- Posturas que actúan sobre la zona lumbar, como las flexiones espinales o gato-vaca.
- Las que actúan en la parte posterior del tronco (recorrido del meridiano de riñón): chaturanga dandasana (o la plancha), tadasana urdhva hastasana (montaña con los brazos por encima de la cabeza arqueando hacia atrás la parte alta de la espalda), salabhasana (langosta).
- Posturas para la parte posterior de las piernas (recorrido del meridiano de riñón): adho mukha svanasana (perro boca abajo), padangustha dandasana (flexión hacia delante), prasarita padottanasana.
- Posturas para la parte interior de las piernas (recorrido del meridiano de riñón): trikonasana (triángulo), utkata konasana (postura de la diosa).
Por último, te compartimos esta kriya de kundalini yoga para el segundo chakra. ¡Que disfrutes del invierno!
Texto recopilado y editado: Anoopdev K. Imagen de portada: Pixabay.